Evangelio 12.01.25. (Lc 3,15-16, 21-22)
¡También Jesús fue bautizado como yo!
Jesús, mi bautismo como el tuyo fue un comienzo, no un final
Un nuevo tiempo de misión y de trabajo, de compromiso personal
Del hambre de la escucha de todo hombre
En el pálpito de la soledad sonora que desgarra al hermano
Jesús, hermano y compañero del camino
No dejes que la indiferencia me anule
Ni permitas que me rinda antes de la faena de cada día
¡Y si en plena labor mis fuerzas menguan!
Haz que te vea otra vez en el camino
en la tierra roja tuya que piso, en el hermano que me espera en el cruce de tus caminos
¡Jesús!
Haz que vea a todos en ti, a todos
Porque no hay humanidad nueva
sin el fuego de la Fraternidad que nace en el centro de tu hogar
No hay amor que abrasa y transforma
sin ser Solidaridad con todos, con todos
No hay Esperanza cierta
sin entrega total, para ser testigo y jornalero de tu campo.
Del Evangelio a la vida
De la vida al Evangelio