Quiniela a dos días del Cónclave
Escenario: Capilla Sixtina, 18,30 horas del martes 12 de marzo. Primer escrutinio. No hay fumata blanca, pero sí dos candidatos que han obtenido más de una veintena de votos. El cardenal de Nueva York, Timothy Dolan, y el de Milan, Angelo Scola.
A día, de hoy, estos son los dos principales candidatos, ojo, en primera votación. Sus posibilidades pueden agotarse en el segundo o tercer escrutinio, cuando se ve si el candidato puede rebasar la "barrera" de la cincuentena de votos. No olvidemos que, en esta elección, para ser Papa, se necesitan 77 papeletas. Y es más difícil de lo que parece.
Dolan teme desinflarse pronto. Scola podría tener posibilidades de subir en las apuestas, pero si a la tercera o cuarta votación no es claro favorito, entonces todo puede dar un giro. Los candidatos de consenso, en caso de que no se dé una votación inmediata, son, sin duda alguna, Odilo Pedro (ojo Pedro de segundo nombre, para los amantes de las profecías de Malaquías) Scherer, arzobispo de Sao Paulo; y Marc Ouellet (cardenal de Quebec). Ambos podrían contar con el apoyo de la Curia -han trabajado en el interior, y ambos son conservadores, pero moderados. La posibilidad de un Papa no italiano, pero sí "romano", sería clara en este caso.
Si ninguno de ellos obtiene las papeletas suficientes (y sin obviar que Scola será papable hasta que él mismo se autodescarte), podríamos encontrar, bien sorpresas, bien soluciones de compromiso, a partir del cuarto escrutinio (miércoles por la tarde). En esta segunda opción entrarían Gianfranco Ravasi, Sean O'Malley o, aunque esto ya parece más complicado, Piacenza.
En cuanto a las sorpresas -con cierto fundamento-, podríamos encontrar a Coccopalmiero, Sandri (aunque de estos dos se habla más para la Secretaría de Estado) o Schonborn. Algunos apuntan a un sorpresón tipo Kurt Koch o Peter Erdö... Mientras nadie habla de Maradiaga.