"La UE debe tender puentes y buscar el diálogo". El presidente de COMECE, Mariano Crociata, abrió la asamblea plenaria de los episcopados europeos, marcada por la tensión entre Estados Unidos y Europa y la amenaza rusa en Ucrania.
Al comienzo de la asamblea, que se está llevando a cabo en Nemi, cerca de Roma, Crociata alertó del retorno del "nacionalismo puro" en el seno de la Unión Europea. Una UE señaló, que la Iglesia "está llamada a acompañar esta difícil fase".
Respecto a la guerra de Ucrania, Crociata denunció que se intente tergiversar la realidad, y convertir a Ucrania "de víctima en agresor", o se las trata como "mercancía de cambio" en una negociación que, como sucede en el caso de Ucrania, se lleva a cabo sin contar con ella.
¿Cómo puede la UE mantenerse fiel a sí misma? Crociata incidió que la Iglesia "debe participar en el debate sobre el rearme de Europa", un tema que preocupa, y mucho, a los obispos del continente.
"Por su propia naturaleza, la UE debe tender puentes y buscar el diálogo (...) Pero si se traiciona la confianza y fracasan todos los esfuerzos no militares por lograr un orden de paz, hay que reconocer la necesidad de una defensa común con fines disuasorios", insistió el presidente de COMECE, quien clamó por evitar una carrera armamentística y que, en todo caso, no se saquen los fondos del recorte de gastos destinados a la dignidad humana, la justicia social, la ayuda al desarrollo y la protección del medio ambiente.