La religiosa dominica reflexiona sobre el valor de la comunicación en las congregaciones en un congreso de la CONFER Gemma Morató: “Un portavoz sin nociones comunicativas puede hacer más mal que bien a una congregación”

Gemma Morató, en Confer
Gemma Morató, en Confer CONFER

"Continúan existiendo comunidades e instituciones que no comunican y se cierran en un miedo generado por lo que se dirá de ellas"

"Se tendría que contar con uno o varios responsables en el campo de la comunicación para asesorar a los religiosos y las religiosas en temáticas que no dominen bien"

“La sociedad pide testigos vivos y transparentes”

El interés por la voz de los religiosos y las religiosas de estos últimos años ha propiciado que numerosas congregaciones se hayan fortalecido comunicativamente, tanto internamente como externamente, por “no caer en un silencio social que no les resulte rentable”. Una situación, de hecho, a la que pueden llegar todas aquellas comunidades de vida consagrada “que no tengan unos buenos equipos de comunicación”, como sostiene la dominica de la presentación y docente de la Facultad de Comunicación y Relaciones Internacionales Blanquerna-URL, Gemma Morató (Reus, 1972), que el pasado 20 de marzo profundizó en este aspecto con una ponencia en el III Congreso de comunicación organizado por la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), en Madrid.

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Por eso, la catalana recomendó ante un auditorio “expresivo”, como lo define en una entrevista concedida a Flama, y formado tanto por periodistas como por personas vinculadas al hecho religioso, “recetas comunicativas que puedan convivir, no obstante, con el silencio”: “Hay que mantenerlo, es lo que nos proporciona el contacto directo con Dios, lo que nos hace hablar con Él”, reconoce la experta en comunicación, que subraya la necesidad de “preservar espacios reales para cultivar un silencio como este“.

Gema Morató, en las jornadas de Confer
Gema Morató, en las jornadas de Confer CONFER

Pero, de puertas afuera, la religiosa sostiene que “continúan existiendo comunidades e instituciones que no comunican y se cierran en un miedo generado por lo que se dirá de ellas”, una actitud que “las aísla y no las protege, como se puede llegar a creer erróneamente”. “Por eso —continúa Morató—, el trabajo para revertir esto nace en cada casa congregacional, donde para quererse primero hay que conocerse y dónde, por lo tanto, si hay más comunión será más fácil de entender la misión que supone comunicar bien“.

“Se pueden tener cerca a periodistas laicos y próximos al carisma de cada orden”

Morató, quien considera que tanto en un gran monasterio como en una pequeña residencia “se tendría que contar con uno o varios responsables en el campo de la comunicación para asesorar a los religiosos y las religiosas en temáticas que no dominen bien”, apunta que “no es ningún lujo tener al alcance un o una periodista que pueda ser laico, con ciertas proximidades al carisma de la orden en cuestión; con herramientas para relacionarse con los medios de comunicación, laicos y religiosos, y capaz de conocer cómo se puede evangelizar en espacios que, como los virtuales, también son plataformas para poder tener más presencia“.

Conferencia de Gema Morató
Conferencia de Gema Morató CONFER

“La sociedad pide testigos vivos y transparentes”, reflexiona la religiosa reusense, consciente de que “la credibilidad del mensaje no llegará bien al receptor si se pone a alguien sin nociones comunicativas como portavoz de una congregación”. “Así solo se empeoran las cosas“, concluye la dominica y comunicadora.

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