Dos religiosas de la orden de Santa Teresa, Evanette Onezaire y Jeanne Voltaire, fueron asesinadas este lunes en Mirebalais, en el centro de Haití, tal y como confirmó el arzobispo de la isla, Max Leroy Mésidor. Se sospecha que las religiosas fueron tiroteadas por miembros de bandas armadas. Las hermanas trabajaban en la Escuela Nacional de Mierebalais, y se habían refugiado en una casa junto a una niña, cuyo paradero se desconoce.
"Miembros armados de la banda entraron en la casa y mataron a tiros a las hermanas. La joven recibió un disparo en el pecho. Se desconoce su paradero. Los asesinatos de las monjas fueron denunciados al Vaticano”, señaló el Miami Herald, que añade que los asesinos también tirotearon a otras personas presentes en la propiedad, asaltada por miembros del grupo Viv Ansanm.
Thousands march against gangs in Haiti as Vatican is notified of murder of two nuns https://t.co/fcBf9pfTNj
— Miami Herald (@MiamiHerald) April 3, 2025
La situación en la ciudad es dantesca, con decenas de cadáveres en descomposición, la fuga de medio millar de presos tras el ataque a la prisión de Merebalais y el asedio contra el Hospital Universitario de la zona.
En 2024 la violencia causó en Haití al menos 5.626 muertos (un millar más que el año anterior), 2.213 heridos y 1.494 secuestrados, según datos verificados por la ONU.
A finales de marzo pasado, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, informó de que al menos 4.239 personas fueron asesinadas y 1.356 heridas en Haití entre julio y febrero pasados con armas que llegan ilegalmente del extranjero, a pesar del embargo de armamento impuesto por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.