El mensaje del Papa abre por sorpresa el evento conmemorativo de la revista jesuita Francisco celebra y alienta a La Civiltà Cattolica en su 175 aniversario

Un mensaje de Francisco abrió en la tarde del 1 de abril, en la Villa Malta de Roma, la ceremonia de conmemoración del aniversario de la revista
El presidente italiano Sergio Mattarella estuvo presente
Cardenal secretario de Estado Parolin: siempre sostenida por los Papas, hoy se atreven a abrir nuevos caminos y a dar a conocer los signos de esperanza en un mundo que los necesita
Andrea Riccardi: Civiltà Cattolica siempre ha sabido "hacer cultura de la Iglesia y de la fe" y, aún hoy, concluyó, sigue haciéndolo en esta "época caracterizada por una impresionante desculturización de las religiones"
Cardenal secretario de Estado Parolin: siempre sostenida por los Papas, hoy se atreven a abrir nuevos caminos y a dar a conocer los signos de esperanza en un mundo que los necesita
Andrea Riccardi: Civiltà Cattolica siempre ha sabido "hacer cultura de la Iglesia y de la fe" y, aún hoy, concluyó, sigue haciéndolo en esta "época caracterizada por una impresionante desculturización de las religiones"
| Salvatore Cernuzio
(Vatican News).- Ciento setenta y cinco años de vida, pero también de acompañar a muchas generaciones «como una presencia amiga», ofreciendo «indicaciones útiles para interpretar los acontecimientos del mundo a la luz de la fe». Ciento setenta y cinco años de «inteligente servicio a la Santa Sede y a la Iglesia», en «riguroso» respeto a la verdad, dando espacio «a la confrontación y al diálogo».
Un mensaje del Papa Francisco, firmado el pasado 17 de marzo desde el Policlínico Gemelli, abría -para sorpresa general- la ceremonia en la tarde del 1 de abril en presencia del cardenal secretario de Estado Pietro Parolin y del presidente de la República Italiana, Sergio Mattarella, que celebraba el 175 aniversario de La Civiltà Cattolica, la histórica revista cultural de la Compañía de Jesús.
Buen periodismo y dócil mansedumbre
No es una revista cualquiera, sino una de las más antiguas aún en publicación, nacida el 6 de abril de 1850 a instancias del beato Pío IX, que expresó su apoyo, en un periodo convulso en Italia y en los países europeos, a un proyecto editorial jesuita. Desde entonces, La Civiltà Cattolica se ha convertido en un instrumento para leer e interpretar la historia, la política, la cultura, la ciencia y el arte a la luz de la fe cristiana, en sintonía con las posiciones del Pontífice y de la Santa Sede. Una publicación «única en su género», que por ello ha navegado «en mar abierto» en tiempos cruciales, como escribió el Papa con motivo de la salida del número 4000. En el mensaje difundido hoy, Francisco anima a continuar esta labor «con alegría, a través del buen periodismo, escuchando todas las voces y encarnando esa dócil mansedumbre que es buena para el corazón».

Una nutrida platea aplaudió las palabras del Papa, entre los que se encontraban el ex primer ministro Mario Draghi, en primera fila, y los cardenales José Tolentino de Mendoça y George Koovakad, Prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación y Prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso, respectivamente, el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados y las Organizaciones Internacionales, el arzobispo Claudio Maria Celli, el padre Antonio Spadaro, que fue director de la revista durante más de una década, y, además, políticos, embajadores y periodistas. El actual redactor jefe, el jesuita Padre Nuno da Silva Gonçalves, y el Padre Arturo Sosa, Prepósito General de la Compañía de Jesús, con sus discursos, ambos destinados a recordar la historia y relatar la actualidad y la renovación editorial y digital de La Civiltà Cattolica -que ha ampliado su público con nuevas ediciones en siete lenguas diferentes- introdujeron el acto.
El aprecio de los Papas
Siguió el Cardenal Parolin, que recorrió por etapas el nacimiento, la vida y el desarrollo de este «proyecto», fuertemente deseado por el Papa Mastai-Ferretti y por el entonces secretario de Estado Antonelli, que desde el principio ha sido un instrumento de «divulgación» y de «formación cristiana», capaz de «ayudar a los lectores a tener una visión cristiana». «Una identidad mantenida hasta hoy», dijo Parolin, subrayando «el estrecho vínculo con el Papa» de La Civiltà Cattolica, que «ha acompañado y acompaña el magisterio pontificio en sus diversas formas, difundiéndolo, interpretándolo y haciéndolo accesible».
Incluso los Papas, dijo el purpurado, han «acompañado» con peticiones y sugerencias el trabajo de la revista que, tras años de intransigencias y polémicas, se ha convertido en una valiosa plataforma para comprender el Concilio Vaticano II.
Fue san Juan XXIII quien pidió al padre Roberto Tucci, entonces director, que la revista acompañara los trabajos del Concilio. Estaría en línea «con los signos de los tiempos y el diálogo con una cultura secularizada», subrayó Parolin, que recordó también el aprecio de Juan Pablo II y Benedicto XVI, siempre, sin embargo, «reafirmando la primacía de la verdad», y finalmente el aliento de Francisco, que, reunido con el colegio de escritores, instó a «construir puentes, estar presentes en las fronteras y encrucijadas y entrar en el diálogo cultural contemporáneo».

El compromiso de los jesuitas
«Queridos jesuitas, sigan atesorando las palabras del Papa Francisco y de sus predecesores, que desde el Beato Pío IX siempre los han acompañado mostrando confianza», dijo el Cardenal Secretario de Estado. «Celebrar el 175 aniversario es evocar con gratitud el compromiso cultural y educativo de la Compañía de Jesús», añadió, agradeciendo especialmente la «presencia regular en el mundo digital». Un «compromiso competente y generoso», de la mano del «respeto de la dignidad humana en toda circunstancia» y de la «promoción de la paz», por el que la Santa Sede no puede sino estar agradecida. De ahí un deseo concreto: «Atreverse a abrir nuevos caminos, dar a conocer los signos de esperanza en un mundo que realmente lo necesita».
Voz de paz
Fuertes recuerdos, flanqueados por citas y anécdotas y una mirada a los retos de laactualidad, marcaron la intervención de Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de San Egidio, quien dejó claro que esta revista «no sabe a viejo» -como demuestra también el último número con sus temas de actualidad-, sino que precisamente su longevidad es su fuerza. Fuerza y riqueza, precisó Riccardi, señalando que «la intransigencia» tantas veces mostrada por Civiltà Cattolica no era un «juicio negativo», sino una instantánea de la «actitud del mundo católico frente al mundo moderno». «No conservadurismo, sino utopía de civilización católica, a veces revolucionaria», dijo el historiador.
También recordó los «muchos adversarios» que la revista «tuvo y combatió», sabiendo siempre ser combatiente. También lo fue cuando se convirtió en «la voz del Papa sobre la paz y contra la guerra», con Benedicto XV durante la Primera Guerra Mundial y con Pío XII durante la Segunda, a través de crónicas e importantes artículos. «Pero también con la guerra de Irak», señaló Riccardi «cuando las palabras de Juan Pablo II contra esa guerra parecieron edulcoradas por los medios católicos italianos».
Civiltà Cattolica siempre ha sabido «hacer cultura de la Iglesia y de la fe» y, aún hoy, concluyó, sigue haciéndolo en esta «época caracterizada por una impresionante desculturización de las religiones».

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