8 de Marzo: Sábado de Ceniza:
III Profecía de la Pasión: Jesús no desmaya en la caída
Evangelio del día
“Salió y vio a un publicano llamado Leví, sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él, dejándolo todo, se levantó y lo siguió” (Lc 5, 27-28)
Profecía
“He aquí mi siervo a quien yo sostengo, mi elegido en quien se complace mi alma. He puesto mi espíritu sobre él: dictará ley a las naciones. No vociferará ni alzará el tono, y no hará oír en la calle su voz. La caña quebrada no la partirá, y la mecha mortecina no la apagará. Lealmente hará justicia; no desmayará ni se quebrará hasta implantar en la tierra el derecho, y su instrucción atenderán las islas” (Is 42, 1-4).
Camino de esperanza
El creyente se sabe acompañado de Dios: “¿Quién como el Señor, Dios nuestro, que habita en las alturas y se abaja para mirar al cielo y a la tierra? Levanta del polvo al desvalido, alza de la basura al pobre, para sentarlo con los príncipes, los príncipes de su pueblo. A la estéril le da un puesto en la casa, | como madre feliz de hijos” (Sal 112, 5-9).
Oración del salmista
“Mi alma está pegada al polvo: reanímame con tus palabras; te expliqué mi camino, y me escuchaste: enséñame tus mandamientos; instrúyeme en el camino de tus mandatos, y meditaré tus maravillas. Mi alma llora de tristeza, consuélame con tus promesas; apártame del camino falso, y dame la gracia de tu ley; escogí el camino verdadero, deseé tus mandamientos” (Sal 118, 25-30).
Propuesta
Levántate siempre que caigas