2 de Abril: IV Miércoles de Cuaresma
VIII Estación del Via Crucis: Jesús habla a las mujeres
Texto del día
“Jesús les dijo: «Mi Padre sigue actuando, y yo también actúo». Por eso los judíos tenían más ganas de matarlo: porque no solo quebrantaba el sábado, sino también llamaba a Dios Padre suyo, haciéndose igual a Dios” (Jn 5, 17-18).
Evangelio
“Le seguía una gran multitud del pueblo y mujeres que se dolían y se lamentaban por él. Jesús, volviéndose a ellas, dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos” (Lc 23, 27-31).
Reflexión
Sorprende que durante todo el itinerario recorrido detrás de Jesús, no hayamos escuchado ninguna palabra suya hasta este momento en el que se dirige a las mujeres de Jerusalén. La mujer es mirada con respeto y ternura por parte del Nazareno. Ante este gesto cabe traer a la memoria las palabras de Jesús a la pecadora, a la samaritana, a la adúltera, y también a su madre. En una posible audiencia con una persona importante, se registran sus gestos: “Me ha dado la mano”. “Me ha mirado”. “He hablado con él”… Jesús mira a la mujer, habla con ella, la consuela, la convierte en imagen de la Iglesia esposa, y le ofrece su mirada de misericordia.
Oración
Dios nuestro, concédenos que, escuchando la voz de tu Hijo amado, merezcamos ser coherederos suyos” (Oración de la Transfiguración del Señor).
Propuesta
Déjate mirar por Jesús