Reaparece en 'La noria' para confesar su deseo de suicidarse El padre Apeles, otro juguete roto de la televisión

(Sergio Espí).-Otro juguete roto de la televisión. En esto es en lo que se ha convertido el Padre Apeles. El que fue uno de los polemistas más famosos de los platós allá en los 90, reapareció el sábado 29 de octubre de 2011 en 'La Noria' (T5) para confesar que lo único que desea es que su vida acabe y dejó caer que estaría menos deprimido si le diesen una silla en el programa.

Cada día le pido a Dios que sea el último de mi vida. Me voy solo al cine y bebo sin parar. No sé ni el día ni la hora que es, mis ventanas están bajadas.

Así se presentó el Padre José Apeles el 29 de octubre de 2011 en 'La Noria'. El que fue uno de los rostros más conocidos de la TV gracias a programas como 'Moros y Cristianos' y ' Crónicas Marcianas' en los que daba sus radicales y controvertidas opiniones, lo que le costó la desautorización de la Iglesia.

A mediados de 2011, Apeles fue invitado como colaborador en 'Sálvame' pero su participación no duró más de unos pocos días ya que cometió el 'error' de atacar sin justificación alguna a Belén Esteban.

En 'La Noria', el cura aseguró estar pasando por los peores días de su vida ya que sufre una grave depresión:

Yo estoy medicado, tratado por los médicos y encima muchas veces bebo. En ningún momento yo he dicho que quiera suicidarme. He dicho que se cierran todas las puertas y espero que se abran las del cielo, que mi vida puede acabar como la de Carmina Ordoñez. Ella no se suicidó, acabo mal por las cosas que tomaba. Yo acabaré mal por culpa de las mezclas que muchas veces hago.

Suicidarse implica una voluntad de que alguien se quiere matar, yo le pido a Dios cada día que sea el último día de mi vida, porque en este mundo yo ya no tengo objetivos ni ilusiones ni nada que hacer. Por tanto, a mi la vida me resulta una carga, me resulta pesada, no significa por eso que yo me quiera matar. No me he suicidado porque pienso que hay un infierno y sigo creyendo en eso.

Eso sí, el invitado tenía la receta perfecta contra su depresión y, sin ningún reparo, pidió trabajo en el programa:

A mí me han llamado para una entrevista personal, una cosa puntual pero si un día hay un debate sobre algo, si tuviese yo una silla en 'La noria' como siempre me hubiese gustado a lo mejor no estaría tan deprimido.

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