Desayuna conmigo (viernes, 6.3.20) Longevidad
El placer de leer



Solo por destacar una de sus virtualidades, referida al corazón, los especialistas describen así su eficacia: la aspirina no sirve solamente para aliviarnos los dolores. Utilizándola bajo recomendación médica y en dosis bajas puede ofrecernos beneficios maravillosos. Más del 50% de las muertes y las incapacidades provocadas por ataques de corazón pueden ser evitadas si se incluye en dosis bajas dentro de las medidas preventivas. También está demostrado que reduce el riesgo de tener un primer ataque al corazón en un 32%, además de hacer descender en un 15% el riesgo combinado de sufrir ataques al corazón, paro cardíaco y muerte vascular. Además, siempre en dosis bajas, puede disminuir en un 23% el riesgo de muerte durante un ataque cardíaco. Por todo esto, puede ayudar a salvar más de 80.000 muertes por año si es utilizada correctamente bajo recomendación médica.
Si la salud siempre ha sido uno de los valores punteros de la vida humana, hoy, cuando vivir no resulta tan penoso como en el pasado, disfrutar de una buena salud está considerado como una de las más grandes fortunas que puede caernos en suerte. El 22 de diciembre, su invocación ("¡que haya salud!") se convierte, incluso, en el consuelo más eficaz contra la desgracia de ver pasar lejos la fortuna de la lotería de Navidad, llevándose consigo los miles de negocios especulativos montados con la financiación del gordo, mientras los afortunados brincan y bailan y descorchan espumosos.

El día nos trae otro buen nutriente para nuestra salud intelectual, pues un día como hoy, hace 93 años, nacía Gabriel García Márquez (“Gabo”), que fue Premio Nobel en 1982 y que falleció hace ya casi seis años. Su recuerdo es una invitación en serio a disfrutar de la lectura de sus obras magistrales. Él mismo lo expresa con gran fuerza narrativa cuando dice que el mundo habrá acabado de joderse el día en que los hombres viajen en primera clase y la literatura en el vagón de carga.
Dejando a un lado las complejidades de su peculiar personalidad política, bástenos hoy recordar un dato sobre su obra más conocida: La notoriedad mundial de García Márquez comenzó cuando Cien años de soledad se publicó en junio de 1967 y en una semana vendió 8000 ejemplares. De allí en adelante, el éxito fue asegurado y la novela vendió una nueva edición cada semana y llegó al medio millón de ejemplares en tres años. Fue traducido a más de veinticinco idiomas y ganó seis premios internacionales. Desde luego, Gabo nos ha hecho pasar buenos ratos con la lectura de sus obras y todavía puede seguir haciéndolo.

Tengo la impresión de que los ingredientes de nuestro desayuno de hoy, aparentemente tan distantes y dispares, nos sirven esta mañana para despejar la cabeza de tanta sobrecarga y para avivar el espíritu con buena literatura. Gracias, doctor Hoffmann por la humilde aspirina que tanto nos ayuda a vivir; gracias, Gabo, por ilusionarnos tan magistralmente mientras vivimos.
¡Qué bonitas obras son, en perspectiva cristiana, las de curar a los enfermos y de enseñar a los que no saben! Seguro que hemos leído esas maravillas en alguna parte.
Correo electrónico: ramonhernandezmartin@gmail.com