Una vida plena por los pobres con estrambote ominoso.

El pasado 11 de marzo el padre Ángel cumplió 88 años, que ya es una edad, y lleva desde 1962, 63 años, trabajando primero en el Orfanato de Oviedo y luego en su fundación “Mensajeros de la Paz” que tiene su centro de acción en la iglesia de San Antón, c/ Hortaleza, Madrid.

El P. Ángel tiene suficiente y admirable currículo detrás como para ser objeto de casi veneración. Una vida plena y una actividad que ha dado sentido a una vida. Ya el pueblo lo ha reconocido y diversas instituciones le han otorgado distinciones que significan agradecimiento público.  No vamos a hacer aquí recensión de lo que el P. Ángel ha conseguido con “Mensajeros de la Paz”, por ser de sobra conocida su actividad en cerca de sesenta países del mundo.  La satisfacción de lo logrado respira en su cara, con su eterna sonrisa.

Dicho esto, recojo en Internet algunas críticas que no le llegarán ni a la suela de sus zapatos. Menos por la altura de edad en que se encuentra, cuando lo que puedan decir de uno resbala más que gota de agua en una hoja de berza.

Veamos ahora los aspectos negativos que algunos utilizan para denigrarle:

Se le achaca su claro posicionamiento político, cercano a determinados dirigentes de tendencias izquierdista, como Sánchez e Iglesias.  En consonancia, su postura sobre temas sociales espinosos han derivado en opiniones suyas no aceptadas por todos y muy criticadas.

Últimamente se le ha reprochado su estilo de vida ostentoso, no acorde con sus referencias constantes a la pobreza y su compromiso con los más necesitados, instalado en una vida acomodada.

Respecto a su fundación "Mensajeros de la Paz" es comentario frecuente que no haya suficiente transparencia en la gestión de los recursos, la carencia de eficacia de algunos de los proyectos y sobre el uso de los fondos.

Hemos citado su afinidad con determinadas políticas, a lo que hay que añadir sus opiniones sobre temas controvertidos, como el aborto, la inmigración,  los homosexuales, el celibato, la prostitución y las trabajadoras sexuales. Lógicamente y como no podía ser menos, sus opiniones han chocado frontalmente con la doctrina oficial de la Iglesia y la Conferencia Episcopal.

Se le critica su cercanía y empatía con el PSOE, sus dirigentes y otras formaciones políticas, viéndosele en eventos de partido y al lado de sus adalides. Cuando Pedro Sánchez  accedió al poder en 2018,  el Padre Ángel elogió su trabajo en favor de los derechos humanos y su compromiso con los más desfavorecidos, sin hacer cuentas sobre los modos y maneras de su gestión política. 

Lo que dicen quienes critican dicha cercanía no es que no pueda tener afinidad o trato con tales personajes, sino que no debería proclamar en público  consignas y mensajes que con frecuencia se oyen en dichos políticos, porque su condición de sacerdote exige cercanía a todos, neutralidad y, sobre todo, imparcialidad respecto a mensajes controvertidos.

Y continúan preguntándose muchos qué beneficio pueda obtener para la gestión de “Mensajeros de Paz” con ello, porque si se inclina por unos, otros podrán darle de lado.

Otra de las personalidades  con quien ha mantenido una buena relación ha sido Ada Colau en su etapa de alcalde de Barcelona, presente en actos sociales relacionados con la pobreza extrema, la vivienda y los derechos de las personas en situación de vulnerabilidad.  Sin embargo no se ha visto con malos ojos su presencia en actos sociales junto a los Reyes de España relacionados con la caridad y el trabajo social.

Por último y como remate crítico de su actividad, su prestigio ha sufrido un duro golpe debido a la desastrosa gestión de la Residencia de Ancianos de Madrid. Recordemos que “Mensajeros de la Paz” gestiona 104 residencias en toda España, la  mayoría recipiendarias de sustanciosas subvenciones municipales o autonómicas. La de Madrid recibió una subvención de 10,6 millones de euros. Tal cantidad de residencias, dicen de él, hace pensar más en suculento negocio que en labor filantrópica y altruista propia de una ONG.

La residencia “Fundación Reina Sofía Alzheimer” de Madridha sufrido unas cuantas inspecciones del Departamento de Sanidad, atendiendo a las angustiosas denuncias de familiares de residentes por la  escasez de personal, alarmante falta de cuidados e higiene y un descontrol e incumplimientos de la normativa sobre centros asistenciales, que ya estaba pasando factura a la salud de muchos de los mayores allí ingresados, con numerosos fallecidos.

Todo esto ha generado un malestar creciente entre los usuarios y familiares, derivado de decisiones organizativas inadecuadas, continuos cambios de dirección y, como afirma el expediente, deficiencias muy graves en la gestión del centro. Aparte de sendas sanciones de 24.000€ y 45.500€, la Comunidad de Madrid ha incautado el previo “depósito de garantías” de 683.547€. Según los abogados denunciantes, la responsabilidad última era del P. Ángel.

Como consecuencia de tal desbarajuste, la Comunidad de Madrid rescindió el contrato con “Mensajeros de la Paz” (noviembre 2023) y lo adjudicó a Sacyr Social.

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