El Papa en Valencia

ISABEL PAVÓN

¡Acérquense, señoras y señores!. ¡Acérquense, por Dios bendito! Aún están a tiempo de llevarse un poco de gloria en el bolsillo. El nuevo Papa nos visita, y si en su día, no pudieron aprovechar la bendita oferta de comprar la colección de monedas de oro de Juan Pablo II, el rosario, no de madre alguna, sino de madera del Monte de los Olivos, y el libro de oraciones perpetuas... Si ustedes se perdieron el privilegio de poder lucirlas ante las visitas... Si su cartilla tampoco quedó bendecida con el billete que la banca polaca creó en su homenaje, una placa conmemorativa en la que se podía ver su cara impresa en un billete, y que fue colocada en el Banco Nacional de Polonia en Varsovia... Entonces, señores y señoras, esta es su oportunidad, única por cierto, y quizás irrepetible, de besar por donde pisan los garbosos neumáticos del Pontífice. (SIGUE... )
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