El Santo Sínodo, la conferencia episcopal griega, ha decidido abrir los templos el próximo miércoles, día de la Epifanía en que la Iglesia ortodoxa celebra una de sus principales festividades, y ha plantado con ello cara a las nuevas restricciones del Gobierno por el coronavirus.
En la rueda de prensa posterior a la reunión de la conferencia episcopal celebrada este lunes, los obispos han anunciado su desacuerdo con las medidas del Gobierno conservador y han ordenado abrir las iglesias el día en cuestión.
"Por lo que se refiere a nosotros, las iglesias estarán abiertas, que el Gobierno haga lo que quiera", afirmó el portavoz de la conferencia episcopal, Yeoryios Dikeakos.
A principios de diciembre, la Iglesia Ortodoxa y el ejecutivo llegaron a un acuerdo para que las templos fueran abiertos únicamente el día de Navidad, en Año Nuevo y el 6 de enero, aunque con aforo reducido.
Así, durante estas navidades, las iglesias permitieron la entrada de entre 25 y 50 personas según la capacidad del recinto y respetando las medidas de seguridad del coronavirus.
Esta estrategia se iba a aplicar también el 6 de enero, hasta que el Gobierno decidió endurecer las medidas del confinamiento este domingo cerrando peluquerías, librerías y prohibiendo nuevamente la recogida en tienda de compras efectuadas por internet.
Estas nuevas restricciones, que buscan reducir los contagios con vistas a poder abrir todos los centros educativos el 11 de enero, prohíben también que se abran las iglesias.
Los obispos sostienen que en ningún momento se les informó de esta medida y han exigido al Ejecutivo que respete los términos acordados antes de Navidad.