Eloy Alberto Santiago reza para que el Papa mejore y pueda visitar Canarias El nuevo obispo de Tenerife asume el reto de "vivir y transmitir la fe en el mundo"

Eloy Alberto Santiago, nuevo obispo de Tenerife
Eloy Alberto Santiago, nuevo obispo de Tenerife

El nuevo obispo ha asegurado que cuando recibió la noticia el pasado 8 de febrero de esta decisión pontificia «ciertamente le sorprendió» por ser para él «inesperada», pero que, a pesar del «temor que le produce» la asume con «obediencia» y agradece este cargo que con «humildad» y consciente de sus límites

Ha enviado un «respetuoso y afectuoso» saludo a su predecesor en la Diócesis de Tenerife, Bernardo Álvarez Afonso, de quien, preguntado por los periodistas en relación a sus declaraciones polémicas respecto a la homosexualidad, ha señalado que se trató de una afirmación «desafortunada», pero que ha hecho tantas cosas durante dos décadas en la Diócesis que es «una pena» que quede marcado por eso

El nuevo obispo de Tenerife, Eloy Alberto Santiago, ha expresado este lunes que asume el cargo siendo conocedor de los desafíos sociales y pastorales a los que se enfrenta la Iglesia y asumiendo «el gran reto que supone vivir y transmitir la fe en el mundo actual».

Durante la rueda de prensa en Las Palmas de Gran Canaria, en la que se ha anunciado su nombramiento episcopal para la Diócesis Nivariense, Santiago ha señalado el difícil contexto actual en el que la Iglesia debe realizar su labor evangelizadora con problemas como el crecimiento de la pobreza y su cronificación; el desempleo, especialmente entre los jóvenes, y las dificultades que vive la familia.

Newsletter de RD · APÚNTATE AQUÍ

Así como el envejecimiento que vive la sociedad, el abandono y soledad de los mayores y enfermos, y el drama del fenómeno migratorio, «en particular las personas que llegan en condiciones inhumanas a nuestras costas».

Quien hasta ahora ha sido el secretario general de la Diócesis de Canarias ha señalado también los desafíos pastorales a los que tiene que responder la Iglesia, como el secularismo «de una sociedad que vive como si Dios no existiera, la indiferencia o la escasa vivencia de la fe de muchos bautizados, la lacra de los abusos de cualquier tipo en su seno y la escasez de vocaciones, no solo el sacerdocio, sino también al laicado comprometido y a la vida consagrada».

Santiago ha declarado que, su reto personal en su nuevo cargo, en el marco del jubileo ordinario que celebra este año la Iglesia Católica, «es transformar estos signos de los tiempos negativos en signos de esperanza que conducen hacia Jesuscristo».

El nuevo obispo ha asegurado que cuando recibió la noticia el pasado 8 de febrero de esta decisión pontificia «ciertamente le sorprendió» por ser para él «inesperada», pero que, a pesar del «temor que le produce» la asume con «obediencia» y agradece este cargo que con «humildad» y consciente de sus límites.

«Me siento llamado a servir, como siempre he intentado hacer en mi vida. Una actitud y disposición que aprendí de mis padres, que en paz descansen, y que siempre he procurado mantener en las distintas tareas que la Iglesia me ha confiado, tanto en el servicio a la Santa Sede, como en esta Diócesis de Canarias», ha dicho.

Santiago ha manifestado que se une a la Diócesis de Tenerife «no sólo como padre y pastor, sino también como hermano entre hermanos y discípulo del único maestro: Cristo».

También ha agradecido «en especial» al papa Francisco que le haya considerado «digno de ser incorporado al Colegio de los Obispos e idóneo para servir a la Diócesis Nivariense», al tiempo que ha pedido oraciones para su pronta mejoría.

«Sobre todo porque él ha expresado en varias ocasiones recientemente su intención e ilusión de venir a Canarias y estamos todos los canarios ilusionados con ese posible viaje del papa, y estamos con un poco de incertidumbre. Por eso rezamos para que se mejore y ojalá pueda cumplir ese deseo que ha manifestado en varias ocasiones», ha declarado a la prensa.

Igualmente, ha enviado un «respetuoso y afectuoso» saludo a su predecesor en la Diócesis de Tenerife, Bernardo Álvarez Afonso, de quien, preguntado por los periodistas en relación a sus declaraciones polémicas respecto a la homosexualidad, ha señalado que se trató de una afirmación «desafortunada», pero que ha hecho tantas cosas durante dos décadas en la Diócesis que es «una pena» que quede marcado por eso.

Finalmente, en cuanto a la migración, ha indicado que seguirán luchando de forma coordinada para poder dar respuesta también desde la Iglesia a este drama humanitario.

Volver arriba