Rouco presentó en Roma las jornadas, junto al cardenal Rylko La JMJ costará entre 55 y 62 millones de euros
El cardenal de Madrid, Antonio Rouco Varela, destacó hoy en el Vaticano la colaboración "fluida y positiva" del Gobierno español en la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid del 16 al 21 de agosto y a la que se espera que asistan más de un millón de jóvenes.
Rouco Varela y el también cardenal Stanislaw Rylko, presidente del Pontificio Consejo para los Laicos, presentaron la XXVI Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), a la que asistirá el papa Benedicto XVI, en el que será su tercer viaje a España en sus seis años de pontificado.
Rouco aseguró que a un mes y medio del encuentro todo está ya preparado y resaltó la colaboración "fluida y positiva" del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, de la Comunidad de Madrid (gobierno autonómico) y del ayuntamiento en la organización del evento, la segunda vez que una JMJ se celebra en España.
La anterior fue en Santiago de Compostela en 1989, cuando Rouco Varela era arzobispo de Santiago y fue quien acompañó a Juan Pablo II en la cita con los jóvenes. Ahora, 22 años después -la primera vez que sucede- volverá a presidirla junto a otro papa, Benedicto XVI, que se incorporará a la misma el 18 de agosto, hasta el final.
"Tras Santiago pensé que la JMJ debía volver a España", señaló Rouco, quien destacó que España es "una realidad nacional, una comunidad de pueblos y la Iglesia Católica es su alma e hilo conductor".
El purpurado agregó que la intención de la Iglesia es que las raíces cristianas de España "no se pierdan".
A este respecto, Rylko defendió la elección de Madrid como sede del evento señalando que Europa "necesita reencontrar sus raíces cristianas y por ello nos hemos dado cita allí".
Rylko agregó que el objetivo de estas jornadas es la evangelización y aseguró que la Iglesia no es indiferente ante los graves problemas que afligen al mundo, "más al contrario, sólo quien reconoce a Dios conoce la realidad y puede responder a ella de manera adecuada y realmente humana".
El cardenal Rouco, preguntado por el movimiento de "indignados" del 15-M, al que se adhirieron miles de jóvenes, y si la JMJ dará alguna respuesta a sus peticiones, dijo que desde hace ya mucho tiempo la Iglesia tiene en cuenta esa problemática.
Según Rouco, la "respuesta" se ve ya en la encíclica de Benedicto XVI "Caritas in veritates", en la que el papa dice que la crisis no es sólo económica, sino de valores y que la comunidad internacional tiene que "reflexionar" para salir de verdad de la misma.
Rylko, cuyo dicasterio se encarga de los jóvenes, dijo que ya se han inscrito a la JMJ 440.000 jóvenes de todo el mundo. Según los organizadores, la presencia rondará el millón y medio de jóvenes.
Ya se han inscrito 14.000 sacerdotes y 744 obispos, de ellos 273 catequistas. Las catequesis se impartirán en 250 lugares de la ciudad de Madrid y serán pronunciadas en 36 idiomas. Cerca de 25.000 jóvenes, de los que cerca del 20 por ciento son extranjeros, prestarán servicio como voluntarios.
La Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) Madrid 2011 costará entre 55 y 62 millones de euros, según ha informado su director ejecutivo, Yago de la Cierva, que ha aclarado que reportará a España cien millones de euros.
De la Cierva ha indicado que estas cifras han sido proporcionadas por el Ayuntamiento de Madrid y la Cámara de Comercio de España y, en cualquier caso, ha precisado que "no son exactas" porque "habrá que esperar hasta el final para determinar el presupuesto".
En este sentido, ha subrayado que los principios que han inspirado el programa económico de la JMJ son "la sobriedad, la transparencia y la solidaridad", durante una rueda de prensa sobre la Jornada celebrada este martes en la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
Además, De la Cierva ha recordado que los mismos jóvenes aportarán "dos tercios del presupuesto general" como una forma "de contribuir a su fiesta". Así, los peregrinos cubren el 70 por ciento del gasto a través de sus inscripciones en las que pueden solicitar alojamiento y comida.
Precisamente, ante el precio de las inscripciones, que oscila entre los 30 y los 210 euros dependiendo de la modalidad --fin de semana sin comida ni alojamiento o todo incluido, semana sin comida ni alojamiento, solo sin alojamiento, solo sin comida o todo incluido--, han surgido críticas en redes sociales por el cobro del alojamiento en colegios cuando estos centros los cede el Gobierno de forma gratuita.
En esta línea, la directora de la Oficina de Prensa, Marieta de Jaureguízar, ha explicado, en declaraciones a Europa Press, que aunque el Ejecutivo ha ofrecido los lugares de alojamiento de forma gratuita, los colegios y polideportivos donde dormirán los jóvenes "tienen que ser reestructurados" porque "por ejemplo, faltan duchas en algunos de ellos" por lo que la organización de la JMJ "debe pagar los gastos extraordinarios".
Por otra parte, según ha recordado De la Cierva, los jóvenes que se apunten tienen la oportunidad de contribuir al Fondo de Solidaridad creado por la Organización de la Jornada que va destinado a los jóvenes que no pueden pagarse el viaje a Madrid para participar en la JMJ.
Además, ha subrayado que la organización "ha contado con la colaboración plena del Gobierno y las Autoridades regionales y locales", aunque ha destacado que tan sólo han pedido "algunas cosas imprescindibles".
Así, ha explicado que la organización pidió "los visados gratuitos para los más de 50.000 jóvenes que provienen de países que lo necesitan para entrar en Europa", así como la declaración de la JMJ como evento de especial interés público, por lo que las empresas que colaboren "recibirán beneficios fiscales".
De la Cierva ha indicado que la organización pidió al Ministerio de Fomento los lugares públicos donde tendrán lugar las principales celebraciones, así como al Ministerio de Defensa el aeródromo de Cuatro Vientos, donde se celebrará la vigilia de oración del 20 de agosto y la misa del 21 de agosto presididas por Benedicto XVI.
Por otro lado, ha precisado que los preparativos en Cuatro Vientos "ya han empezado" y que en la Plaza de Cibeles, donde tendrá lugar la ceremonia de acogida de los jóvenes al Papa, no han podido empezar "porque no se puede bloquear el tráfico en pleno centro de Madrid".
(Rd/Agencias)