Denuncian que la JMJ costará más de 100 millones a las arcas públicas Los laicos se manifestarán contra la visita del Papa el 17 de agosto

"De mis impuestos, al Papa cero", reza el lema con el que los colectivos laicos critican la "desviación de recursos públicos para fines privados" que supondrá garantizar la seguridad, sanidad, limpieza y buen funcionamiento de la ciudad durante la Jornada Mundial de la Juventud, en la que previsiblemente habrá casi un millón y medio de jóvenes de todo el mundo en Madrid.

Además, preparan actividades "intelectuales, lúdicas y de reivindicación" como conciertos, debates y una manifestación que convocarán para el 17 de agosto, un día antes del que llegue el Pontífice a Madrid.

"El Papa no viene en visita de Estado ni en representación de los pocos habitantes de el Vaticano, viene en visita pastoral y privada", ha denunciado el presidente de Europa Laica, Francisco Delgado, en conferencia de prensa para presentar el manifiesto.

El texto está firmado por 44 organizaciones como la Asociación Madrileña de Ateos y Librepensadores, el Colectivo LGTB de Madrid (COGAM), la Izquierda Anticapitalista, el Partido Comunista de España (marxista-leninista) o la Logia Mozart del Gran Oriente de Francia.

Grupos católicos como Cristianos por el Socialismo y Redes Cristianas también se han unido a la iniciativa en protesta por la grandiosidad de la convocatoria, el desproporcionado coste económico que va a tener y el hecho de que "ni siquiera representa a toda la juventud católica, sólo a los más fundamentalistas", ha señalado el ex sacerdote Evaristo Villar.

Según sus propios cálculos, la visita de Bendicto XVI va a costar unos 100 millones de euros "por lo menos", ha afirmado Delgado, quien asegura que el Gobierno ha destinado 25 millones de euros, el Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma destinarán otros 30 millones, y 25 millones más serán aportados por las grandes empresas.

Los restantes 20 millones de euros es lo que calculan costará mantener la seguridad, limpieza y sanidad, además de los que supone la cesión de espacios y locales públicos para actos relacionados con la visita del Papa.

Los firmantes del manifiesto están manteniendo "contactos informales" con los integrantes del movimiento 15-M de jóvenes indignados por considerar que "compartimos muchos objetivos, el primero de los cuales el de la separación Iglesia-Estado", ha subrayado Delgado.

(Rd/Efe)

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