Encuentro de la Comisión de Prevención de Abusos del Regional Norte 1 de la CNBB Steiner: Ante los abusos, “ser una Iglesia que se preocupa, que sabe consolar”

“Se promueve un verdadero cambio cultural que pone a los más pequeños y vulnerables en el centro de la Iglesia y de la sociedad"
“Ningún caso denunciado o de presunto abuso caiga en el vacío, que no haya respuesta, que no haya espacio de escucha”
Luis Miguel Modino, corresponsal de RD en América Latina y Caribe
El Regional Norte 1 de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB Norte 1), uno de los 19 en que está dividida la Iglesia católica en Brasil, tiene una causa permanente en sus Directrices para la Acción Evangelizadora: enfrentar el abuso y la explotación sexual de niños y adolescentes. Es una urgencia que ha avanzado con pasos concretos que ayudan a ir adelante en el camino recorrido por el Regional y las nueve iglesias locales que lo integran.

Formación para actuar con eficacia
En este camino, la reunión de la Comisión Ampliada para la Protección de Niños, Adolescentes y Adultos Vulnerables del Regional Norte1, que tiene lugar en Manaos del 4 al 6 de abril de 2025, es un momento de gran importancia. Es un espacio de formación, pero también es un momento para compartir los pasos que se están dando como Regional y como iglesias locales. Se busca proporcionar los conocimientos y habilidades necesarios para actuar con eficacia y sensibilidad en la prevención del abuso y la explotación sexual de niños, adolescentes y adultos vulnerables.
En esa perspectiva se encuadran las palabras del Papa Francisco, que insiste en que "cuidar significa compartir la pasión y las competencias eclesiales con el compromiso de formar al mayor número posible de agentes pastorales. De este modo, se promueve un verdadero cambio cultural que pone a los más pequeños y vulnerables en el centro de la Iglesia y de la sociedad".
Se trata de cuidar
Es un trabajo común, que ante las dificultades que son enfrentadas en la región amazónica, también por la Iglesia, es una forma de que “nosotros como Iglesia ayudemos”, según el arzobispo de Manaos y presidente del Regional Norte 1, cardenal Leonardo Ulrich Steiner. En su opinión, se trata de “un verdadero trabajo pastoral, porque se trata de cuidar”, mostrando el gran esfuerzo de los obispos de las nueve iglesias locales, dado que “queremos como Iglesia trabajar juntos”.
Un encuentro para “aprender para ser una Iglesia que se preocupa, una Iglesia que está presente, una Iglesia que sabe consolar”, en palabras de Steiner. Por eso “todos queremos aprender cómo podemos servir mejor. Un servicio que es evangelizador, porque es un servicio de escucha, es un servicio de curación”, que poco a poco va entrando en la vida de las comunidades, mostrando que estamos ante “una iniciativa de la Iglesia Regional para el cuidado”, para poder servir mejor.

Reconocer la gravedad de los abusos
Es un camino que está tomando forma de diferentes maneras en las iglesias locales, con formaciones a diferentes niveles, algo que ayuda a darse cuenta de la gravedad de esta cuestión y de esta práctica del enfrentamiento al abuso y la explotación de niños, adolescentes y adultos vulnerables. Se ayuda a aprender nuevos conceptos, de ahí la importancia del “Decreto, Reglamento y Manual para la Protección de Niños, Adolescentes y Adultos Vulnerables”, elaborado por el Regional Norte 1, una guía, no sólo para la Iglesia Católica, sino también para que la sociedad trabaje en la línea de la prevención.
En las iglesias locales se está ayudando a que la gente lo conozca, haciendo con que se tenga esperanza de que la Iglesia se preocupa y se interesa por la prevención, de que la Iglesia aprende a avanzar en una cultura de protección, algo que implica una toma de conciencia, una conversión, que lleve a promover los derechos de los niños y adolescentes. Un trabajo que en este año jubilar es visto por el obispo auxiliar de Manaos, Mons. Hudson Ribeiro, como un mosaico de esperanza, que se manifiesta en el hecho de encontrar personas disponibles para asumir esta causa y de hacer con que la cultura del cuidado pase del deseo y del sueño a la realización.

Optimizar las acciones
En esta comisión, en palabras del obispo auxiliar de Manaos, “nuestra mirada tiene que ser de gran sensibilidad para ayudar a identificar quién ya lo está haciendo, quién ya está cuidando, para poder optimizar estas acciones, para ayudar a darles una forma más organizada”. De ahí la importancia de que todas las iglesias locales ya tengan instalado esa comisión, lo que está ayudando en el análisis de los casos de abuso, pero sobre todo está haciendo que sean analizados, se estudien los casos y se dé una respuesta a las personas.
Un trabajo a muchas manos, con la participación de los obispos del Regional y de muchas otras personas, siguiendo la metodología sinodal de escuchar, participar, construir, revisar, situarse humildemente en un proceso que no está terminado, pero que ya está dando sus frutos, permitiendo avanzar en esta dinámica de cuidar la vida, de cuidar a los más vulnerables, según el auxiliar de Manaos. Todo con vistas a que “ningún caso denunciado o de presunto abuso caiga en el vacío, que no haya respuesta, que no haya espacio de escucha”, concluyó Mons. Hudson Ribeiro.