"Secretario entregado, consejero conspicuo, me ayudó grandemente" In memoriam: Miguel Nieto Rodríguez

Mi querido obispo Manuel, me llega la noticia de la muerte de nuestro querido sacerdote Miguel Nieto Rodríguez, nacido en Dehesa de Montejos.
Recibo la noticia con mucho dolor, es una pérdida muy sensible en su familia, a quienes acompaño en el dolor y en nuestra Diócesis de Palencia. Con Miguel Nieto, amigo mío antes de ser obispo de Palencia, compartí inquietudes y preocupaciones en la formación de los futuros sacerdotes de Palencia. Además de profesor de Filosofía, fue muchos años formador en nuestro Seminario Mayor. Cuando llegué a la Diócesis, en 1978, era Secretario General - Canciller del obispado con mi ilustre y querido predecesor, obispo D. Anastasio Granados.
Después de la consulta que realice a toda la Diócesis, lo confirmé en su cargo por un periodo de cinco años. Hombre del Concilio Vaticano II, fue un excelente colaborador a la hora de aplicar el mismo Concilio en la Iglesia local de Palencia. Secretario entregado, consejero conspicuo, me ayudó grandemente en la renovación conciliar de nuestra Diócesis y a aplicar la Eclesiología de Comunión en Palencia, para ser la Iglesia colegial, sinodal en comunión fraterna y en misión.
Miguel Nieto, pastor, formador, secretario, fue siempre un amigo, un colaborador lúcido y sacerdote de la Iglesia del Concilio Vaticano II. Agradecido, le encomiendo al Buen Padre Dios.
Querido obispo Manuel te agradecería que dieras mi sentido pésame a sus hermanos y sobrinos, con quien siempre tuve una excelente relación.
Descanse en paz, amigo y presbítero Miguel Nieto. Y con saludos para la comunidad de Dehesa de Montejos y la Parroquia de San José, de Palencia, me despido con un fuerte abrazo.
Nicolás Castellanos Franco osa
Obispo emérito de Palencia